Monday, August 28, 2006

Bueno para comenzar, un pequeño comentario sobre Badiou traducido por mi de ésta pagina (ojo que está en inglés).
El doctor Alain Badiou, Nació en Rabat, Marruecos en 1937 y estudió en la Escuela Normal Superior durante los ’50. Enseñó en la universidad de Paris VIII (Vicennes-Saint Denis) desde 1969 hasta 1999, cuando regresó a la ENS como catedrático de filosofía. Aunque preparado en los principios antihumanistas de Althusser y Lacan, Badiou nunca estuvo tentado de celebrar el llamado “fin de la filosofía”, cuestionar la posibilidad de la metafísica, o descalificar los principios clásicos de la verdad: rigor, claridad y eternidad. Como Badiou explica en su mayor trabajo hasta la fecha, L'Etre et l'événement (1988), las verdades son procesos militantes que, iniciados en un tiempo y lugar especificos dentro de una situación, persiguen la transformación paso a paso de esa situación en linea con nuevas formas de principios igualitarios generales.
Sólo un compromiso puro, separado de cualquier mediación psicológica social u “objetiva”, puede representar el adecuado vehículo de una verdad, pero recíprocamente sólo una verdad propiamente universal conlleva un compromiso. Sólo una verdad puede “inducir” al sujeto a verdadero compromiso. Cada innovación solo puede comenzar con una suerte de “excepcional” quiebre con el status quo, con un acontecimiento.

Un Acontecimiento puede ocurrir en cualquier momento, pero no en cualquier lugar; un acontecimiento generalmente estará situado cerca del borde de un “vacío” o “indeterminado” de la situación, en esa parte de la situación donde las formas prevalecientes de discernimiento y reconocimiento dejan de tener poder de significación. Entonces una verdad excede el “sitio del acontecimiento” (site événementiel) obteniendo la convicción militante de ciertos individuos que desarrollaron las implicaciones revolucionarias del acontecimiento, constituyéndose ellos mismo en sujetos de la verdad. Un sujeto es, de esta manera, cualquiera que asuma su fidelidad a las consecuencias, infranqueables y azarosas, de un acontecimiento, donde la verdad no es otra cosa que la acumulación de las consecuencias post-festum del acontecimiento.

La laboriosa y caso-por-caso aplicación de estas consecuencias servirán para transformar el modo en que la situación se organiza y se autorepresenta, en conformidad con las implicaciones del acontecimiento.

Un individuo ordinario, o "alguno-uno" (nota de gonzalo: 'some-one' en el inglés original) sólo se convierte en un genuino sujeto en tanto que el o ella es atrapado en un procedimiento materialmente transformativo de este tipo (nota de g.: el procedimiento de verdad y el acontecimiento). Del mismo modo (como Badiou muestra en su trabajo mas accesible L'Ethique (1993)) los sujetos sólo continúan siendo tales en tanto que su fidelidad al procedimiento de verdad se muestra capaz de resistir los varios tipos de corrupción en sus diferentes caras: cansancio, confusión y dogmatismo. Por ejemplo: aquellos movilizados por los derechos civiles, feministas o movimientos anti-coloniales, se mantienen como sujetos de verdad en tanto que estos movimientos inicialmente provocados por ciertos acontecimientos afectando grupos particulares de personas en situaciones particulares, llaman a la transformación de la situación como un todo en términos que pueden ser directa y universalmente afirmados por todo habitante (nota: de la situación de conjunto en ese momento determinado agregaría yo). Pero mientras que el movimiento busque sólo el la promoción de un particular grupo y su solo destino, los militantes actuaran como simples promotores de unos intereses particulares en conflicto con otros. Badiou insiste que la identificación de las víctimas del sufrimiento no es por si misma suficiente base para un movimiento político genuino. Como todas las verdades, la política debe proceder en una esfera de riguroso universalismo, sobre la base de principios que literalmente cualquiera puede realizar o afirmar.Esto no significa, no obstante que la verdad opera en el dominio del consenso o de la comunicación (nota: aqui quizás haga referencia a Habermas). Cada principio universal genuino tiene su origen en una toma de posición genuina y precisamente situada; cada afirmación de verdad de intereses universales tiene su origen como división (n: o discordia). No hay filósofo mas opuesto a la coordinación "ética" de las opiniones o diferencias que Badiou.
Badiou distingue cuatro campos generales de verdad, o cuatro dominios de subjetivación (cada uno de los cuales actúa como cuatro condiciones genéricas de la filosofía en si misma): política, ciencia, arte y amor. Éstos son los únicos cuatro campos en los cuales un compromiso puro del sujeto es posible, indistinto de los procedimientos de interpretación, representación o verificación. Badiou provee su visión mas concisa de los procedimientos genericos en su Manifeste pour la philosophie (1989). La verdadera política es una cuestión de movilización colectiva guiada por una "voluntad general" (en el sentido Rousseauniano) y no en los negocios de la administración burocrática de la negociación socializada de intereses. Dentro de los límites de la esfera privada, el amor genuino empieza en la ola de un encuentro impredecible que escapa la representación convencional de los roles sexuales, continúa como una fidelidad a las consecuencias de ese encuentro si es sustentado a través de una irepresentable exposición de lo que Lacan cébremente describió como la "imposibilidad de una relación sexual". El verdadero arte y la verdadera ciencia proceden de algún modo de la misma manera, a través de la búsqueda experimental de fidelidad a la línea que el enquirir abrió en el descubrimiento o en la ruptura con la tradición. Las matemáticas son el proceso mas "verdadero" de las ciencias simplemente porque gracias a su fundación axiomática en la teoría básica de los conjuntos, es el mas seguramente abstraído de cualquier mediación natural u objetiva.
A fin de cuentas, toda verdad está "fundada" sólo en la fundamental "inconsistencia" que Badiou discernió como los elementos exclusivos e insubstanciales del puro "ser por ser"; el ser genérico de todo lo que es simplemente como es, pero que es sólo excepcionalmente accesible, a través del raro compromiso de aquellos que se vuelven sujetos en la ola del despliegue acontecimiental.

Nota: El enlace de "El Ser y el Acontecimiento" te va a llevar a la página de iván, alguien que con mucho trabajo (y como todo lo bueno, gratis) está haciendo una gran compilación de textos que él mismo ha traducido o sacado de otros sitios de la red.
Bueno pues desde ya muchas gracias, y pueden comunicarse conmigo a esta direccion de correo.
Gonzalo Flores
NOTA FINAL (ahora si!!): desde ya pido disculpas por la traducción y la recomendación de remitirse al artículo original en inglés en ésta pagina. ¡Espero sus comentarios! gonzalo

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