Tuesday, August 29, 2006

Esbozos para una cartografía de vida (digo cartografía y no historia por razones que fundamentaré en un próximo artículo)

Baruch Spinoza nació el 24 de noviembre de 1632 en el seno de la comunidad judío-portuguesa de Amsterdam. Sus padres eran comerciantes y lo hacen educar en las enseñanzas de la tradición judía. Frecuenta la escuela de la colectividad sefardita (Sefarad es el nombre que los Judíos daban a España. Convivieron pacíficamente con los musulmanes y cristianos durante siglos y su cultura prosperó como en ninguna otra parte. Durante la Edad Media, los hispanojudíos fueron reconocidos como los líderes de la fe y cultura judías en aquellos siglos, un liderazgo religioso, y sobre todo cultural, que se prolongó durante varios siglos tras la expulsión. Expulsados en 1492 por los Reyes Católicos )"Arbol de la vida" donde recupera el español, la lengua nativa de sus padres, y estudia hebreo para comprender los textos sagrados. Luego estudia el Antiguo Testamento y el Talmud (El Talmud (התלמוד) es una obra que recoge las discusiones rabínicas sobre leyes judías, tradiciones, costumbres, leyendas e historias. El Talmud se caracteriza por preservar la multiplicidad de opiniones a través de un estilo de escritura asociativo, producto de un proceso de escritura grupal). En este camino, lentamente, va haciendo una transición de la teología judía a Descartes y la filosofía, en un proceso que madura en la soledad pero que va a ir acompañado por una difícil situación que sacude y trastorna su vida.

Este desarrollo que transita Spinoza se debe a las características particulares de la sociedad holandesa. Este país constituye una "anomalía" en Europa no sólo por la tranquilidad y armonía social sino porque es una gran potencia comercial e industrial. La lucha y victoria de los holandeses en contra de la dominación española permitió el surgimiento de libertades civiles y religiosas que se constituyeron en un refugio seguro para oprimidos y perseguidos a causa de su fe religiosa. En este sentido, no encontramos aquí la crisis que refleja el clima cultural de Europa del siglo XVII y que el absolutismo monárquico trata de anular. En Holanda está todavía el humanismo del Renacimiento. Existe el amor por la libertad en su significado humanista de construir y reformar. Este período histórico va desde la muerte de Guillermo II (1650), donde se instala la república de Johan de Witt (1653-1672) y finalmente la restauración monárquica "bonapartista" de Guillermo III de la Casa de Orange. Es en este contexto social, político, económico y cultural que los judíos de Portugal y España, amenazados por la Inquisición, comienzan a emigrar en masa a principios del siglo XVII hacia Holanda. De esta manera se funda una de las comunidades judías más importantes de Europa cuyo centro de actividad es la sinagoga de Amsterdam.

En el libro La anomalía salvaje, Antonio Negri plantea la hipótesis de que existen dos Spinoza: "...el primero expresa la más alta conciencia que la revolución científica y la civilización del Renacimiento hayan producido. El segundo constituye una filosofía del porvenir. El primero es el producto más alto y extenso desarrollo de la historia cultural de su tiempo. El segundo es la dislocación y proyección de las ideas de crisis y revolución. El primero es el autor del orden del capitalismo, el segundo es, tal vez, el autor de una constitución futura. El primero es el más alto desarrollo del idealismo. El segundo participa de la fundación del materialismo revolucionario. Pero estos dos Spinoza son una sola filosofía: sin embargo, dos -y muy reales- tendencias".
En este sentido debemos entender que el conjunto de su obra es una ética, es decir un proyecto político. El mismo está fundado en un principio que explica la naturaleza del ser humano y las posibilidades que se rigen de ella; la naturaleza de todas las cosas a las que la naturaleza humana se relaciona. Este principio Spinoza lo llama Dios, por eso es un proyecto teológico-político. Para desarrollar su sistema de pensamiento parte de las propuestas cartesianas para superarlas. Sus intereses nunca fueron los de Descartes, de orden cognoscitivo y científico. Si a Spinoza le interesaba un nuevo "ordo mentis" era para conseguir por este medio un nuevo "ordo mundi". En este, el derecho de cada cual no debía ser otra cosa que la potencia que tiene para existir y actuar. Es decir, desarrollar su potencia de ser. Por ello afirmaba "los hombres no tienen la obligación de vivir según las leyes de un espíritu sano más que un gato de vivir según las leyes del león". Pero en la medida que "el hombre cree que nada es más útil que el hombre mismo" se unirá a otros y creará espacios comunes de seguridad y de mayor potencia. Dentro de esos espacios los seres humanos llamaran "bueno" a todo lo que contribuya a mantener esa potencia y "malo" a lo que la dificulta. Es decir, lo malo y lo bueno no es algo externo que deviene de un deber ser sino está referido al desarrollo de su potencia de ser.
De esta forma plantea que el individuo transfiere su poder político no por un pacto, por un compromiso que enajene sus intereses. Transfiere su poder político en función de sus necesidades. En una democracia no lo deja en manos de un poder re-presentativo sino en el colectivo social que denomina "multitudo". Por ello su definición de democracia es de una claridad contundente: "Asamblea de todos los hombres que tienen colegiadamente soberano derecho en todas las cosas que pueden".

Nota: extraído de ésta pagina. Los subrayados y las referencias históricas son agregados míos, las referencias cruzadas redirigen a la wikipedia, enciclopedia libre. Totalmente permitida, autorizada y fomentada su reproducción, gonzalo.

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